¿A quién no le gusta envolverse en una toalla limpia y suave después de un baño relajante o una buena ducha? Para esto, uno lavar las toallas y la alfombra a alta temperatura. La humedad promueve el crecimiento de las bacterias. Luego, mientras la máquina está funcionando, el lavabo, la ducha y la bañera se limpian, se frotan y se descalcifican.